VOLLEYBALL FIVB

jueves, 14 de enero del 2016
Hasta aquí nos trajo el ciclo olímpico
Como bien saben, hace dos semanas justo antes de dormir, entré en un pequeño ataque de pánico ante la incertidumbre de no tener un acomodador seguro. Quiero agradecer de todo corazón a aquellos que, tomaron mi preocupación en serio y sacaron de su tiempo para responder. Como ya les he respondido a muchos, a fin de cuentas, solo soy una seguidora de nuestro equipo nacional por los últimos 14 años a la que le gusta escribir. Muchas gracias por ese detalle. Ahora, toca meter el dedo en la yaga, algo que he estado evitando durante estos días. No se pudo, no se logró y de todo corazón, estoy segura que este no es el momento de reproches, de exigir, de creer que llegará un mesías y con una varita mágica arreglara todo. Es un momento de reflexión y de introspección, que de hecho, es doloroso cuando se considera cuán cerca estuvo.

Voy a ir al primer punto que toqué hace dos semanas: Esta era la última oportunidad de que Picky Soto alcanzara lo único que faltaba en su carrera en el deporte: Llegar a unos Juegos Olímpicos. Por mi parte, y creo que por la de muchos, solo queda decir: gracias Picky por todos estos años y porque si me preguntan en donde quiera que me paro sobre algo que me enorgullezca de esta isla es de ser tu compatriota. No me canso de dar las gracias por el ejemplo que has representado para toda una generación y pobre de aquellos que no lo reconozcan, sobre todo si alguna vez fueron líderes de estado.

Segundo asunto: gracias a Edgardo Goas y a Ángel Pérez por lucir magistrales aún sin estar al 100%. La realidad es que no todo el tiempo depende de un acomodador la actuación de sus atacantes. Aún así, se puede decir que existen muchos armadores en el mundo que hacen lucir a un rematador promedio como una estrella, como es precisamente el caso de Pedro Rangel de México, y hay otros que no hacen lucir bien a grandes jugadores. Pueden dar por hecho que los nuestros si pertenecen a uno de esos grupos, es al primero y sé que ambos lo saben. Al resto de los jugadores, sé que dieron lo mejor de ustedes, a pesar del resultado.

Al cuerpo técnico y a Javier Gaspar, sabemos que el 2015 ha sido un año "montaña rusa" para ustedes y creo que no me corresponde cuestionar ninguna decisión. Aunque hay cosas que a simple vista no queden claras, desde las gradas nadie pierde un juego. Si hay algo que agradecer es que hayan hecho de este proceso uno accesible al público que siempre está al pendiente de los Guerreros. Siempre hay cosas que todos nos cuestionaremos, entre ellas, las no convocaciones a gente que nunca le han dicho que NO a Puerto Rico, pero a fin de cuentas, nadie sabe lo que hay en la olla excepto la cuchara que la menea.

Se puede reconocer que hay cosas que como ya mencioné, necesitan reflexión. No creo en los reclamos de muchos fanáticos, que piden a gritos por ciertos jugadores tal si fueran mesías en las redes sociales sin saber muchas cosas. La disciplina es una parte fundamental en la vida de cualquier atleta y, es curioso como en este país muchos fanáticos hacen odas a la indisciplina, a veces inconscientemente. La disciplina es uno de los factores a observar para analizar lo que acaba de suceder. Necesitamos gente comprometida con Puerto Rico y con el deporte, no estrellas que piensen que las cosas han de hacerse solo a su modo.

Menospreciar a un oponente nunca es una buena idea, y durante muchos días, observé como se menospreciaba (mayormente por parte de los fanáticos) a ese mismo equipo de México que, curiosamente, hace casi dos años nos envío a repechaje para lograr ir al Campeonato Mundial 2014. Creo que, de todas las lecciones que esto puede dejar, esa es una esencial. En estos tiempos donde la información es tan accesible, la visión de los fanáticos está mucho más presente a nivel psicológico en el desempeño del atleta. Todo rival, por pequeño que parezca, merece respeto.

Espero que lo que acaba de suceder nos sirva a todos para reflexionar: directivos, cuerpo técnicos, atletas y fanáticos. A los que siguen, hay que comenzar a mirar a Tokyo 2020 como si fuera mañana, y sobre todo, hay que establecer prioridades, desde lo más arriba de la pirámide hasta los pies.

Por ahora, resta media temporada de clubes. A los que vayan a jugar fuera tanto en Que Palo! como en Volleyball Connection les daremos seguimiento. Donde quiera que les toque ponerse la tennis en el mundo, acá estaremos para reseñar sus logros.





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